Notas de prensa
SATSE
Una plantilla al borde del colapso
21.08.26 | Illes Balears
Las enfermeras del servicio ya “no pueden más” SATSE denuncia las condiciones en las que tienen que trabajar.
Satse advierte de que la saturación es constante, los tiempos de espera alcanzan cifras nunca vistas y las enfermeras se encuentran sometidas a una presión extrema.
La realidad actual del servicio es alarmante. En las urgencias de Can Misses hay habitualmente más de 90 pacientes registrados entre los que esperan para ser atendidos y los que ya lo están siendo, a veces por plantillas incompletas como la pasada noche, cinco médicos y siete enfermeras asumían toda la carga. Estas cifras de pacientes son habituales en esta época del año en urgencias, pero nunca se habían producido esperas de más de 12 horas, incluso en patologías que son claramente tiempo-dependientes y cuya evolución puede verse comprometida por el retraso en la atención.
Especialmente preocupante es la situación de las personas mayores, muchos de ellos de edad avanzada que llegan a esperar más de 12 horas desde que son triados por enfermería y hasta que son valorados. Cifras que son inaceptables y que no se habían producido jamás.
Cada día, enfermeras y enfermeros realizan esfuerzos extraordinarios para evitar dejar descubiertos los turnos. Muchas aceptan jornadas adicionales y cambios de turno porque son conscientes de que, si no acuden, serán sus propias compañeras y compañeros quienes tendrán que asumir una carga asistencial todavía mayor. Esta situación responde exclusivamente al compromiso profesional de unas enfermeras que continúan dando lo mejor de sí mismas pese al agotamiento físico y emocional que padecen.
La situación afecta también a la atención pediátrica. SATSE denuncia que la sobrecarga asistencial y la insuficiencia de recursos impiden en muchos momentos aplicar adecuadamente los circuitos de prioridad que requieren los menores. Aunque las enfermeras realizan todos los esfuerzos posibles para garantizar una atención rápida y segura a los niños, la saturación generalizada del servicio dificulta el cumplimiento de los tiempos de atención recomendados, generando una enorme preocupación entre los equipos asistenciales y también en las familias.
SATSE invita públicamente a la Consellera de Salud y al Director General del Ibsalut a visitar el Servicio de Urgencias esta noche o cualquier otra para comprobar personalmente esta realidad: los tiempos de espera, la saturación permanente y las condiciones en las que pacientes y profesionales afrontan la asistencia.
La presión asistencial también tiene un impacto directo sobre la organización del trabajo. Cuando una enfermera del servicio de urgencias debe acompañar a un paciente para la realización de pruebas complementarias, como un TAC, deja temporalmente sin supervisión directa al resto de pacientes asignados, que pasan a depender de otra compañera ya sobrecargada. Solo durante la pasada noche del 20 de agosto se realizaron seis TAC desde Urgencias, una actividad que incrementa aún más la presión sobre una plantilla exhausta.
A ello se suma una creciente sensación de frustración, impotencia y agotamiento emocional al no poder ofrecer la atención que los pacientes merecen y que los propios profesionales aspiran a proporcionar. Esta situación está estrechamente relacionada con el síndrome del profesional quemado (burnout), derivado de la exposición continuada a elevados niveles de estrés laboral, sobrecarga asistencial y falta de recursos. Las enfermeras continúan sosteniendo el servicio gracias a su compromiso, pero advierten de que han alcanzado un límite que pone en riesgo tanto su salud como la calidad de la atención prestada.
El sindicato considera que es imprescindible actuar de forma inmediata. La situación exige una revisión urgente de la organización del Servicio de Urgencias, un análisis riguroso de los circuitos asistenciales, una evaluación de los tiempos de espera reales y un estudio de las cargas de trabajo que soportan los profesionales.
Las enfermeras de Urgencias llevan meses sosteniendo el sistema gracias a su compromiso y responsabilidad. Sin embargo, advierten de que han llegado al límite. Los pacientes no pueden seguir esperando más de doce horas para recibir atención y los profesionales no pueden continuar trabajando bajo una presión que compromete su bienestar y puede comprometer la seguridad asistencial.
SATSE insiste en que es necesario actuar de forma inmediata. Los pacientes no pueden seguir esperando más de doce horas para ser atendidos y las enfermeras han llegado al límite de sus posibilidades. Urgen soluciones reales, recursos suficientes y decisiones valientes que garanticen una atención digna y segura para toda la ciudadanía.
Notas de prensa relacionadas
11.11.25 | Illes Balears
SATSE exige al IBSalut el pago de los atrasos de la carrera profesional
21.05.25 | Illes Balears
Jorge Tera es reelegido como secretario general de SATSE Baleares
18.12.25 | Illes Balears