Nueve de cada 10 enfermeras y fisioterapeutas, a favor de movilizaciones para mejorar la sanidad y sus condiciones laborales

14 enero 2022
Concentración de SATSE frente al Congreso de los Diputados

SATSE lleva tiempo trabajando en un nuevo escenario de acciones reivindicativas para 2022 que dé repuesta a las necesidades y sentir generalizado expresado por ambos colectivos profesionales.

La práctica totalidad de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas de nuestro país consideran que ha llegado el momento de realizar movilizaciones y acciones más contundentes desde el colectivo para reclamar mejoras en el sistema sanitario y en sus condiciones laborales, una vez que han constatado que las distintas administraciones públicas no están desarrollando las acciones y medidas comprometidas al inicio de la pandemia del Covid-19.

Así se concluye en el análisis que la empresa especializada en estudios e investigación ‘Sondea’ ha elaborado para el Sindicato de Enfermería, SATSE, tras realizar una encuesta a más de 15.000 enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas en el conjunto del Estado. Un sondeo sobre distintos aspectos relativos a la situación, labor y expectativas presentes y futuras de estos profesionales sanitarios a raíz de la pandemia del Covid-19.

En concreto, un 96 por ciento de las enfermeras y enfermeros y un 97 por ciento de los fisioterapeutas consultados se muestran partidarios de que se impulsen acciones y movilizaciones en el conjunto del Estado para denunciar la inacción y desinterés de las administraciones públicas y reclamar medidas eficaces que mejoren su situación y la del sistema sanitario en su conjunto.

 

Entre otras acciones reivindicativas, apuntan realizar manifestacionesconcentraciones en los centros sanitarios y sociosanitarios, paros parciales, huelgas y actos de protesta en las calles. Un 94 por ciento de las enfermeras y enfermeros y un 93 por ciento de los fisioterapeutas afirman, además, que participarían activamente en estas movilizaciones.

En este sentido, SATSE recalca que, si bien la pandemia del Covid-19 ha frenado acciones y movilizaciones que tenía previsto realizar desde hace meses, ahora ha llegado ya el momento de ir mucho más allá de las mesas de diálogo y negociación. Por ello, lleva varias semanas trabajando en un nuevo escenario de acciones reivindicativas para 2022 que den respuesta a las necesidades de mejora del sistema sanitario y de las condiciones laborales y profesionales de las enfermeras y fisioterapeutas expresadas con firmeza en la encuesta.

Algo que ya inició en septiembre de 2021 con una concentración de su Comité Ejecutivo Estatal y, posteriormente, con una manifestación multitudinaria de delegadas y delegados de SATSE de todo el país, ambas acciones frente al Congreso de los Diputados.

Otros resultados de la encuesta realizada por Sondea en el conjunto del Estado son también que una inmensa mayoría considera que no mejorará su situación laboral y profesional y la práctica totalidad de estos profesionales se sienten defraudados porque las expectativas de mejoras no se están cumpliendo trascurridos cerca de dos años desde el inicio de la pandemia y con una situación clara de extenuación y agotamiento físico y psíquico de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas.

Entre los asuntos que apuntan que resultan necesarios para ambas profesiones, destacan el contar con las plantillas adecuadas en los hospitales, centros de salud y el resto de centros sanitarios y sociosanitarios, el aumento de las retribuciones, la supresión de la precariedad en los contratos temporales, la reclasificación profesional en el Grupo A, sin subgrupos, lograr la jubilación anticipada y voluntaria y mejorar la conciliación laboral y personal

Asuntos todos ellos que, atendiendo también a lo reflejado en la encuesta, centrarán la estrategia de acción sindical de SATSE a lo largo de los próximos meses con el claro objetivo de que los cerca de 400.000 enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas de nuestro país mejoren sus condiciones laborales y profesionales y, con ello, la atención y cuidados que reciben más de 47 millones de personas.